El trastero de las ideas

Este blog es llevar un paso más allá las conversaciones del pub, reflexionar un poco más sobre aquellas ideas que surgen cuando alegramos al cerebro con algo de elixir de Baco pero que nunca se llegan a plasmar en nada concreto cuando al día siguiente se han pasado sus efectos.

Conversaciones de pub hay muchas y de múltiples temas. En este blog nos vamos a centrar en aquellas relacionadas con la economía, más concretamente en aquellas relacionadas con la actualidad económico-política y su impacto en posibles decisiones financieras de inversión.

Puesto que no deja de ser un repositorio, de ahí el nombre de pensadero, no todas seguirán un mismo patrón. Aunque todas estarán orientadas a una posible decisión de inversión, también las habrá más divulgativas sobre temas  de actualidad.

Ahí quedan dos frases para reflexionar:

“En La Bolsa no hay que saberlo todo, sino entenderlo todo. Y aunque se entienda todo, no hay que tomar parte en todo” André Kostolany

“Nunca andes por el camino trazado, pues te conducirá hacia dónde los otros fueron” Graham Bell

Países Bajos, la incertidumbre en el corazón de Europa

El miércoles 15 de marzo los ciudadanos neerlandeses elegirán en las urnas la composición del nuevo parlamento. Se espera que los 150 escaños del parlamento holandés se los repartan cerca de una decena de partidos de los 28 que se presentan. El sistema de proporcionalidad del parlamento holandés permite que aquellos partidos que superen el 0,66% de los votos entren en el parlamento, lo que resulta en uno de los parlamentos más fraccionados de Europa y en uno de los países más dados a los pactos y las coaliciones de partidos.


Holanda, socio fundador de la UE y miembro del núcleo duro del Euro está en plena crisis de identidad. La crisis económica, los posteriores rescates de Grecia y otros países del sur del euro, la crisis de refugiados y el terrorismo yihadista han hecho que una gran parte de la sociedad pierda la fe en la UE y por primera vez el partido que encabeza las encuestas, el PVV, aboga por la salida del euro y de la Unión, el cierre de fronteras y la revisión de los acuerdos internacionales.


A diferencia de la salida de Reino Unido, una salida del bloque de un país como Holanda sería un golpe letal para la Unión y significaría el fin de la misma. Reino Unido ya tenía un pie fuera de la Unión ya que no formaba parte del euro ni pensaba entrar, ni formaba parte de Schengen teniendo un trato especial. No obstante en el caso de Holanda, como miembro del Euro, sus ataduras al resto de países son mucho mayores y por ello su salida sería mucho más costosa de gestionar. Además, el abandono por parte de un país de la divisa común hundiría la credibilidad del euro, dando pie a los fondos de inversión a apostar fuerte por la salida de aquellos países más débiles económicamente como Grecia o Portugal, retornando la situación a los peor de la crisis de deuda de 2011-2012, pero esta vez sin la credibilidad del BCE al decir que al euro no se le dejara caer.

Pero el caso holandés como se ha explicado más arriba es especial. Con más de 10 partidos en el parlamento, negociar y llegar acuerdos es indispensable para gobernar. Ningún partido ha gobernado con mayoría absoluta en Holanda desde la Segunda Guerra Mundial y no se espera que esta vez sea diferente. El partido PVV encabeza las encuestas con el 20% de los votos y 30 escaños, muy lejos de los 76 necesarios. Su apuesta por romper el status quo genera rechazo en los demás partidos del establishment, lo cual previsiblemente le impedirá formar gobierno.

Una victoria por mayoría absoluta del PVV supondría el fin del euro y el caos en los mercados; por otro lado, una victoria holgada sobre sus rivales, aunque insuficiente para gobernar, dejaría en evidencia que una parte de la sociedad ya no apoya más Europa, lo cual inevitablemente influirá en las decisiones del futuro gobierno, el cual se vería obligado a adoptar medidas más proteccionistas y a oponerse a cualquier traspase de nuevas competencias a Bruselas con el fin de contener el descontento de una parte de la sociedad. Tal resultado tendría un impacto leve en los mercados europeos, caídas moderadas en las bolsas, pero pondría de manifiesto el incierto futuro del euro, acrecentando un poco más su debilidad frente al dólar.


Por otro lado, una repentina victoria de alguno de los partidos del sistema, el mejor preparado para ello es el liberal VVD, mandaría un mensaje de esperanza a la UE y su futuro político, lo cual sería bien recibido por los mercados, con subidas del Eurostoxx y apreciación del Euro frente al dólar.

Lo importante en cualquier evento de este tipo no es tanto el resultado sino que escenario está descontando el mercado. Ahora mismo, con las encuestas muy a la par, los mercados esperan un empate técnico en escaños entre el PVV y el VVD, con el resultado de un gobierno encabezado por los pro-europeos del VVD.

Aún insuficiente para gobernar, la victoria del PVV manda un aviso para las elecciones francesas de abril y mayo, dándole alas al Frente Nacional, lo cual afectará negativamente a la prima de riesgo francesa en particular, y al resto de países periféricos del euro en general.

A diferencia de la victoria de Donald Trump, que generó subidas en La Bolsa americana importantes, principalmente en sectores potencialmente beneficiarios del proteccionismo a implantar: constructoras, bancos, defensa, … El efecto disruptivo de partir el euro y la incertidumbre de como un evento así podría ser gestionado, provocaría ventas masivas de sectores como la banca o las aseguradoras. Por otro lado, a diferencia de los EEUU que son importadores netos, los Países Bajos son un paisa exportador, por lo que las turbulencias en las relaciones internacionales del país tendrían un efecto negativo en las principales industrias del país, que un aumento en el consumo interno no sería capaz de compensar. La tradición del comercio y su orientación hacia al exterior han sido señas neerlandesas desde hace siglos, siendo Ámsterdam la primera bolsa del mundo y siendo Rotterdam el mayor puerto de mercancías de Europa.

La crisis política abierta con Turquía a raíz de los intentos de este país de que sus ministros realicen mítines políticos en suelo neerlandés de cara a la comunidad turco-holandesa residente ahí, ha provocado una escalada de tensiones sin precedentes, con insultos y descalificaciones del gobierno turco hacia los Países Bajos, lo cual puede alterar la decisión de los ciudadanos respecto a su voto, puesto que la inmigración musulmana y el rol del islam en el país son temas de primera actualidad. La fortaleza demostrada por el primer ministro, del liberal VVD, de no permitir dichos mítines, puede beneficiarle en las urnas, llevándose el voto de aquellos que abogan por vigilar más las fronteras pero no quieren votar por partidos más radicales sin experiencia política como el PVV. Por otro lado, el reconocimiento por parte del gobierno liberal de que países extranjeros intentan influir en Holanda, puede darle los argumentos al PVV, y animar a los dubitativos por su partido, una vez que ya no es un discurso residual.

Las urnas ya han abierto, y Holanda dixit.

SnapChat, buscando el valor

Echando la vista atrás, Facebook abrió el camino en la era de las redes sociales. Su fundación en 2004 en los dormitorios de Harvard y sobre todo su posterior crecimiento y salida a bolsa en 2012 han sido factores esenciales para el desarrollo de diversas redes sociales. Tras la creación y posterior salida a bolsa de Facebook vinieron Twitter, LinkedIn, WeChat, WhatsApp, Skype o Instagram entre otras. Recientemente le ha llegado el turno a Snapchat de salir a bolsa, llenando de billetes los bolsillos de sus creadores e inversores iniciales, principalmente empresas de capital riesgo como Lightspeed Ventures, Coatue Management o Benchmark Capital.

El jueves 2 de Marzo comenzaron a cotizar las acciones de Snap Inc. en el New York Stock Exchange (NYSE). Sus fundadores Evan Spiegel y Bobby Murphy pasaran a ser propietarios del 22% de la compañía cada uno y tendrán el 70% de los votos accionariales. El rango inicial previsto durante la colocación oscilaba entre 14 y 16 dólares pero debido a la gran demanda, Snap Inc. decidió fijar el precio de salida en 17 dólares. Este hecho ya hacia indicar que existiría una presión al alza durante las primeras horas de negociación, y así fue. El primer precio de cruce de oferta y demanda de acciones en el que empezó a cotizar fue de 24 dólares, es decir una subida instantánea de más del 40% entre el precio fijado por la compañía y el primer precio del mercado.

Durante la primera sesión en la que se negociaron los títulos, la valoración de Snap Inc. superó los 33.000 millones de dólares, tres veces la capitalización bursátil de Twitter. El éxtasis llego cuando en la jornada posterior (viernes 3 de Marzo), las acciones volvieron a subir más de un 10%, fijando un tope de valoración cercano a los 38.000 millones de dólares. La volatilidad se ha mantenido durante los días posteriores con caídas cercanas al 10% durante dos sesiones. Esta volatilidad y los grandes volúmenes de compraventa de acciones son comunes durante las primeras jornadas de cotización tras una OPV. Este efecto ya se vio en el pasado en las salidas a bolsa de Facebook y Twitter. Al cerrar los mercados el viernes, cada acción de Snap Inc. se compraba por 22 dólares, es decir, un 30% más que su precio inicial (recordemos que fue de 17 dólares) y un 18% inferior a su cotización máxima (27 dólares).

Al igual que sucediera con Facebook y Twitter cuando salieron a bolsa, Snap Inc. no cuenta con beneficios. Durante el año 2016 registró pérdidas superiores a los 500 millones de dólares. A este dato hay que añadir que nunca en su historia ha tenido beneficios y en el medio plazo no se espera que los tenga. Por lo que, ¿Cómo una empresa que tiene perdidas, puede realmente llegar a valer más de 30.000 millones de dólares? ¿Qué se está valorando en Snap Inc.? Hay diversas opciones, por un lado la posibilidad de que en un futuro lejano la compañía obtenga beneficios y por otro la masa de más de 150 millones de usuarios diarios que pasan cerca de media hora diaria en la aplicación. Dentro de esta segunda opción, cabe destacar que al igual que Facebook o Twitter, Snapchat obtiene y almacena datos de sus usuarios relacionados con gustos o tendencias que se pueden explotar a través de big data.

La salida a bolsa de Snap Inc. ha sido la más grande en el mercado americano desde que en 2014 Alibaba se valorase en 168.000 millones de dólares. Por lo que se puede entender que los éxitos recientes de Twitter, Snapchat o Alibaba en sus salidas a bolsa, deja la puerta abierta a otras empresas como Airbnb o Uber para una OPV en un futuro próximo.

Saudi Aramco, oro negro

Hoy en día, Apple es la empresa con mayor capitalización bursátil del mundo con cerca de 720.000 millones de dólares seguida por, cómo no, Google y Microsoft. Como sabéis, la capitalización bursátil hace referencia al valor de una empresa en bolsa, es decir el número de acciones por el precio de cada una de ellas. Esta es una cifra mareante ya de por sí pero ¿Y si en un futuro reciente hubiera una empresa más grande que Apple, Google y Microsoft juntas, cómo reaccionarían los mercados?

Esta es una posibilidad bastante factible si tenemos en cuenta que el gobierno de Arabia Saudí está en proceso de privatizar un 5% de la joya de su corona, Saudi Aramco. Esta empresa estatal se dedica a extraer, refinar y distribuir petróleo y gas natural exportando a escala mundial. Diferentes estimaciones realizadas por el gobierno saudí valoran el conglomerado en torno a los 2 trillones de dólares americanos (2 billones españoles). Solo con la privatización del 5%, la salida a bolsa rondaría los 100.000 millones de dólares, cuatro veces superior a la mayor privatización de la historia hasta ahora, Alibaba hace más de 2 años. A pesar de ello, existe un debate entre los analistas ya que muchos de ellos dudan que la valoración alcance dicha cifra, tal y como estiman desde el propio gobierno saudí.

Una valoración de esta envergadura es compleja, y dado que el gobierno tratará de obtener la mayor cantidad de dinero posible, le interesa una valoración superior a los 2 trillones de dólares americanos. La complejidad de la valoración reside en la diversificación de producto y de procesos por parte de Saudi Aramco así como por las reservas probadas de petróleo y gas. Estas cifras probadas de barriles de petróleo se estiman en 260 billones de barriles, pero es un dato de la propia compañía y nunca nadie ha sido capaz de verificar este dato dado la opacidad de la sociedad estatal. Es decir, se valorará dependiendo del precio de las commodities y de unas estimaciones difíciles de probar. Además, desde el punto de vista financiero, la valoración es bastante compleja por la opacidad de la sociedad, la complejidad de un sector petroquímico dependiente de la oferta y demanda global y por el constante desarrollo de las energías alternativas. Esta es la razón para que esta peculiar OPV lleva en marcha más de un año y probablemente se alargue hasta 2018.

Desde el punto de vista de los bancos de inversión, como es comprensible y común en la industria, el roadshow y la colocación de acciones se llevara a cabo por diversos banco. La salida a bolsa de Aramco generará un record en el pago de honorarios debido a la dimensión de la operación y el acuerdo podría llegar a generar 1.000 millones de dólares de beneficios para los bancos, según WSJ. Las comisiones de una transacción fructífera de 500 millones de dólares puede ser de hasta un 4% (20 millones) y las transacción superiores a los 500 millones (en este caso hablamos del 5% de 2.000.000.000.000) como en este caso de 100.000 millones obtienen un porcentaje por comisión inferior cercano al 1%.

Como dato curioso, el objetivo del gobierno con esta salida a bolsa del 5% de la joya estatal es obtener más liquidez y recursos para su fondo soberano. Con este fondo tratan de acabar con su dependencia del petróleo invirtiendo en energía eólica, solar o geotérmica entre otros. Según el príncipe Mohamed bin Salman y dentro del plan de reformas “Visión 2030” la intención del país arábigo es ser capaz de sobrevivir sin una dependencia total del petróleo en el año 2020. Esto se debe a que cerca del 70% de los ingresos del gobierno saudí (los presupuestos del país), provienen de la extracción, producción y venta de crudo, cuyo precio en el mercado ha pasado de 115$ en Junio de 2014 a 28$ en Enero de 2016 para rebotar levemente hasta los 55$ actuales. La caída del precio del barril de petróleo durante 2015 genero un déficit cercano al 15% de su PIB. Cabe recordar que fue en 2016 cuando Arabia Saudí emitió deuda por primera vez para hacer frente al déficit presupuestario. La cantidad emitida superó los 17.000 millones de dólares.

Finalmente y centrándonos más en el impacto en los mercados financieros dada la magnitud de esta OPV y la cuota de mercado del país arábigo (produce el 10% de la oferta mundial de petróleo), existe la posibilidad de un incremento generalizado de la volatilidad en los mercados los días previos a la OPV, a tener en cuenta el índice VIX, índice de referencia para la volatilidad en los mercados. Por lo tanto, podemos decir que mientras Saudi Aramco no haga públicos todos los datos de su opaca joya de la corona para la salida a bolsa, será muy complicado calcular un precio objetivo y estimar si este está sobrevalorado o no. Lo que sí podemos decir, es que la industria petroquímica de Arabia Saudí tiene buenas previsiones por su elevada correlación en los mercados con la recuperación del precio del crudo y el crecimiento de la economía global.

Brexit: niebla en el canal, Europa aislada?

El 23 de junio de 2016 los ciudadanos del Reino Unido votaron sobre la permanencia en el bloque comunitario. Frente a los encuestas de los días anteriores que adelantaban una victoria de los partidarios de la permanencia, el 24 de junio los británicos y los ciudadanos de medio mundo se levantaron con la sorpresa de que el no a Europa había ganado de forma rotunda, con una diferencia de más de 1,7 millones de votos más a favor de salir que de mantenerse.


Un evento como este tiene dos momentos clave para la toma de decisiones de inversión.

El momento anterior a la votación. El objetivo es beneficiarse de los incrementos de volatilidad antes de la votación así como de posibles subidas o bajadas drásticas en determinados activos en caso de que el resultado no sea el esperado. 

Y el momento después de la votación. Una vez conocido el resultado, el mercado ajusta precios, cuya cuantía varía en función de lo optimista o pesimista que su postura sobre el resultado haya sido. No obstante, un cambio de rumbo como es la salida de la Unión Europea, no materializa sus impactos de la noche a la mañana, ni tampoco hay un único recorrido posible. En el caso concreto del Brexit, se habla de Brexit blando y Brexit duro, el primero en referencia a mantener acceso al mercado común como un estado asociado y el segundo por una ruptura total. Las decisiones en este caso tienen un horizonte a medio/largo plazo y incluye tanto un análisis de que sectores se beneficiarán más de las previsibles políticas a poner en marcha así como de que empresas particulares están mejor posicionadas para beneficiarse de dichos cambios.

Puesto que el Brexit lo vamos a analizar a posteriori, conociendo como los mercados se movieron en los días pre y post votación, nos limitaremos a tratar de entender porque y como ocurrió. Para los eventos por venir, las elecciones de 2017, analizaremos que posición tomar de forma previa y como los posibles futuros escenarios puedan afectar.

Antes de entrar a analizar como se vieron afectados unos y otros activos financieros es conveniente recordar que la razón de dichos movimientos no se debe sólo a lo positivo o negativo que el evento pueda ser sino a si era o no esperado, pues el mercado se adelanta a los eventos. Por eso mismo, si la mayoría del mercado piensa que habrá Brexit, los precios se corrigen en los días o semanas antes de la votación, y cuando está ocurre no se verían afectados. Es al ocurrir un evento distinto del esperado cuando se dan los las subidas o bajadas bruscas, pues el mercado contaba con otro horizonte y corrige sus predicciones y valoraciones.

Uno de los activos que más se ven afectados y que más rápido reflejan el impacto de unas eleciones como estas es la divisa, en este caso la libra esterlina principalmente y el euro en menor medida.


La salida de Reino Unido de la Unión siembra dudas sobre su viabilidad futura, su capacidad de hacer frente a sus deudas, el crecimiento de su economía y a la capacidad de sus empresas de competir en el mercado global. Es por todo ello que la confianza de los inversores en su divisa se resiente y las ventas se dan. 

Además, hay que tener en cuenta que el mercado de divisa es uno de los más líquidos, y por ello más apto para tomar posición a favor o encontrar de la economía británica de lo que sería el mercado inmobiliarioo de consumo, donde muchas empresas no cotizan en bolsa o donde el número de jugadores está más atomizado y afectado además por las particularidades de cada empresa.

Es importante recordar que el banco central a la hora de tomar sus decisiones de política monetaria tiene que tener en cuenta distintas variables como son la fortaleza de la divisa o el crecimiento económico. Una salida del mercado único puede generar que la economía británica se resienta y entre en recesión por la pérdida de mercado de sus empresas, para lo cual una bajada de tipos es necesaria si se quiere activar el consumo interno. Por otro lado, esa misma salida puede poner dudas en el país y debilitar la divisa para lo cual una subida de tipos es necesaria si se quiere proteger la divisa, con el fin de hacer más atractiva a inversores la inversión en el país.

Ante estos dos escenarios, el mercado apostó más a que el banco de Inglaterra, el old lady, se decantaría por la primera opción y defendería la economía en vez de la divisa, como finalmente ocurrió con el anuncio de bajada de tipos en agosto de 2016 (el mercado inicialmente lo esperaba en julio), el cual vino acompañado del anuncio de un paquete de compras de activos conocido como Quantitstive Easing.

La libra llevó a bajar más de un 10% frente al dólar en las primeras horas tras el resultado, cerrando el día con una caída del 7%. Por otro lado, el euro también sufrió respecto al dólar, algo más de un 3%.

Pese a que Reino Unido no formaba parte de la zona euro, su marcha de la Unión Europea sombra dudas sobre el futuro del proyecto europeo y sobre la viabilidad de la moneda común. El resultado británico da alas a los partidos euroescépticos del contienente, los cuales podrían forzar referéndums similares en sus países. El caso de Francia y Holanda, donde los euroescépticos encabezan las encuestas preocupa por el impacto que dichos referendums tendrían en el euro. Al igual que pasaba en 2012-2013 con la miedo de que Grecia acabará abandoneo la moneda única, la marcha de un miembro del Euro destruiría el mito de su irreversibilidad y minaría su credibilidad, disparando las primas de riesgo de los bonos de los paises al ponerse en duda el apoyo unánime a la moneda.

2017: Vientos de tormenta al norte de los Pirineos 

El año 2017 se presenta como un año clave para el futuro político de la Unión Europea. Los ciudadanos de Holanda, Francia y Alemania están llamados a las urnas, junto con la posibilidad de que italianos y austríacos también sean convocados de manera anticipada a las mismas.

Que coincidan en el mismo año las eleciones de 5 países no es de por sí algo excepcional, teniendo en cuenta que la unión cuenta con 28 miembros, con el Reino Unido aún como socio. Lo que lo hace excepcional es la situación de inestabilidad política que viven esos países por la entrada en escena de nuevos partidos políticos que abogan por aplicar medidas de corte más proteccionista, lo que incluye entre otras cosas replantear o eliminar los actuales acuerdos europeos (Schengen, Euro, …) 

El impacto de unas eleciones en la economía es una cuestión difícil de cuantificar. El triunfo de partidos que abogan por políticas continuistas, reduce la volatilidad en los mercados, manteniendo la tendencia existente de crecimiento. Por otro lado, la entrada de partidos con programas novedosos supone un incremento de volatilidad, por lo inesperado de los resultados que puedan acarrear.

Puesto que los mercados funcionan por expectativas, adelantándose a los resultados y descontando en el precio el posible impacto, los analistas tratan de adelantar los resultados de las mismas, de ahí la importancia de las encuestas.

Durante las épocas de crecimiento estable, las predicciones (económicas, financieras, …) basadas en la tendencia existente y en datos históricos  funcionan bastante bien, no siendo tan útiles para predecir en las crisis económicas y en momentos de gran volatilidad en los mercados. Lo mismo se puede aplicar a las elecciones.

La crisis financiera de 2008, junto con la crisis de deuda europea de 2011, las crisis de la burbuja inmobiliaria en muchos países europeos y la relantización de la economía mundial han provocado un empeoramiento en la situación económica de muchos ciudadanos de la UE, lo que unido a otros eventos de carácter político-social como la crisis de refugiados y los casos de corrupción, está provocando un hartazgo político de una parte de la sociedad respecto a los gobernantes, aupando a nuevos partidos.

El triunfo del Brexit en el referéndum de Reino Unido sobre la permanencia en la Unión Europea y la victoria de Donal Trump como presidente de EEUU acaecidos el pasado 2016 forman parte de este cambio de tendencia y son un anticipo de lo que las eleciones en el continente  pueden deparar. Además, ambas llamadas a las urnas demostraron la incapacidad de las agencias demoscópicas para predecir los resultados, subestimando en ambas ocasiones a los partidarios anti-establishment.

Tras más de dos décadas de políticas liberalizadoras que han fomentado un comercio global, las políticas proteccionistas por las que abogan los nuevos partidos tendrán un efecto fuerte al romper una tendencia prolongada .

A grandes rasgos, empresas de consumo cuya producción ha sido trasladada a países emergentes se verán perjudicadas por la entrada de aranceles, mientras que empresas del sector de la construcción y las farmacéuticas se verán beneficiadas por los incrementos en el gasto público. 

Las políticas desregularizadoras frente a la voluminosa normativa Europea actual pueden beneficiar sectores como la banca o la energía mientras que las trabas al movimiento de personas pueden perjudicar a los sectores tecnológicos.

 El impulso al consumo interno fortalecerá las divisas de las principales economías en detrimento de los emergentes.